Mamas agotadas

 

Son las 7:00 de la mañana, el despertador empieza a sonar y después de un breve fin de semana, para las que tenemos la suerte de no trabajar, toca empezar la semana nuevamente. Nos levantamos vamos al baño despertamos a los nanos, los vestimos, les preparamos el desayuno corriendo porque por mucho que madrugamos siempre acabamos yendo a contrarreloj.

Con lo que apenas nos da tiempo a ponernos monas así que entre bocado de tostada y sorbito de café preparamos el neceser de maquillaje con la ingenua credibilidad de que más tarde nos dará tiempo ,de camino al trabajo en el coche ,nada más lejos de la realidad.

Llevamos a los peques al colegio y nos vamos como de costumbre corriendo a trabajar por supuesto no te da tiempo a maquillarte como mucho te pintas los morros,  una vez que llegamos al trabajo nos ponemos en modo ” perfecta” tengo que ser la mejor profesional, ” tengo que rendir al máximo ” no pueden notar que estoy agotada” no vaya a ser que se den cuenta que somos humanas, da igual que seamos emprendedoras o empleadas siempre queremos ser las mejores en nuestro trabajo y rendir al máximo.

Es por ello que casi no nos damos tiempo para comer , bajamos al bar más cercano y picamos algo de forma rápida, ya sabemos que nuestro modo de vivir es corriendo a todos lados, para que vamos a pararnos a pensar en que nuestro cuerpo necesita respirar y parar, esto nos quita mucho tiempo.

Llegando  a casa:

Salimos corriendo del trabajo, pasamos por el súper hacemos la compra y seguimos con el ritmo frenético recogemos a los niños, donde los buenosabuelos hayan decidido pasar la tarde con los peques normalmente en el parque cerca de casa.

Después de recogerlos del parque y de pelearnos con ellos unas cuantas veces para que suban al coche, llegamos a casa, toca la hora de los baños, preparar cenas, ayudar con los deberes ( esto último no me gusta demasiado pero es la realidad en la mayoría de los hogares)

Seguimos con las disputas, peleas entre hermanos ” María a la ducha, ahora voy mama” ” José has terminado los deberes, que ahora voy mama”

Es la frase nº1 de cualquier niño, “Ahora voy mamá” El ahora voy podríamos traducirlo por ” ya iré mama, déjame pesada ” pero más fino.

Después de esta tarde de locuras cotidianas llega por fin el momento de la cena, el buenpapa ya ha llegado de su “infernal jornada de trabajo”.Llega muy agotado con suerte se digna a darles la cena a los enanos , otras tantas veces necesita reponer testosterona en el sofá familiar.

Mientras nosotras terminamos de preparar nuestra cena, preparar la mochila y la ropa para al día siguiente, almuerzos, comidas, lavadoras, lavavajillas etc. incluso nos  acordamos de ponerle comida a las mascotas de la casa porque por arte de magia a todos se les olvida.

Vamos que cuando nos damos cuenta estas cenando en el mejor de los casos a las 22:00 y los peques todavía sin irse a la cama.

Con suerte a las 23:00 horas por fin están acostados que no durmiendo y dices ” Por fin mi momento” todavía no has terminado la frase cuando tus ojos se entrecierran tirada en el sofá mirando la ropa por planchar de reojo….

Como no vamos a estar agotadas, como no vamos a sentir que no llegamos a todo, que no podemos más si es que no paramos, si es que nos olvidamos de nosotras, nos pasamos la vida pendientes de que los demás sean felices que nos olvidamos de nuestra propia felicidad. Ingenuamente pensamos “si ellos son felices, yo soy feliz” pues bien error.

Siento decirte que no es correcto, si quieres que tus hijos sean felices se feliz tu primero, puesto que tu haces de espejo para ellos.  Si quieres que sean tranquilos que no estén irritados , que tengan sentimientos dulces, que se sientan bien, que estén alegres y contentos, que se sientan seguros, la única forma es pensar en nosotras primero por muy egoísta que parezca la frase.

Piensa en ti

Piensa en ti y ponte la primera de la escalera porque si tu no estas bien no podrás nunca pretender que los demás estén bien, cuídate, mimate, dedícate tiempo porque antes de ser mama, hija, esposa, jefa o empleada eres mujer que se te olvide nunca que tu eres lo más importante.

 

Así que tu misión es contagiar de tu felicidad a tus hijos, y esto no se hace con prisas, sufrimiento y sacrificio. Pon el freno en tu vida, ralentiza  tu día a día, deja de exigirte tanto  ( ni tu peor enemiga es tan critica como tu misma).  Ya te informo que lo más bonito no es llegar a todo sino disfrutar cada momento de todo aquello que hagamos, sin estar pensando en el paso siguiente.

Disfruta de hacer la compra, del café que se derrama por la mañana, de las horas de juego, de buscar bichitos en la montaña, de pisar charcos los días de lluvia, deja que salga tu niña interior y para ya de controlar, de exigir de querer llegar a todo que la felicidad esta en la ” No perfección”

Reflexiona que transmites a tus hijos, ¿calma o ira? ¿ alegría o tristeza? ¿ sufrimiento o pasión?, ¿Qué es lo que sientes ahora mismo?, ¿Cómo quieres tu vida?, ¿Estas conforme con tu ritmo ?, ¿Qué cosas puedes hacer para cambiar?

No te resignes a que tu vida sea así  a contrarreloj y agotada siempre, no te quejes constantemente si no te atreves a cambiar, sabes que hay  que cambiar y aunque ahora no sepas el camino poco a poco lo irás descubriendo.

 

Yo no quiero que mi hija sea feliz , quiero ser feliz yo y contagiarla a ella de esa felicidad, cuando yo estoy bien todo esta bien, quiero que se contagie de mis emociones, de mi calma , de mi pasión , de mi locura, de mis aprendizajes y mis errores y comparta conmigo el camino de la felicidad.

¿ Y tu qué quieres ?