Salud integrativa para niños y familias
Integro PNI, psicología y neurodesarrollo para comprender qué está pasando, qué puede estar modulándolo y cómo acompañar de forma global y respetuosa.
sanitaria
y neurodesarrollo
integrativa
y regulación
y vínculo
Cuando sientes que algo no encaja…
Y llega un momento en que tratar cada síntoma por separado deja de ser suficiente.
Familia · salud integrativa infantil
Mi forma de entender la PNI: cuerpo, mente y vida cotidiana.
No trabajo solo con suplementos, dietas o microbiota. Miro fisiología y terreno, ritmos y ciclos, alimentación, sistema nervioso, vínculo, hábitos y contexto. Porque cada cuerpo llega con una historia distinta.
No busco solo qué quitar o qué añadir. Busco entender qué necesita ese cuerpo ahora.
Elige la puerta que más se parece a lo que estás viviendo ahora.
No son dos mundos separados. A veces empezamos por una de estas vías y, durante el proceso, integramos también la otra.
Consulta infantil y familiar
Cuando lo que más pesa está en la conducta, la regulación, la ansiedad, el neurodesarrollo o la relación familiar.
- Asesoramiento a padres y cuidadores
- Terapia infanto-juvenil online desde aprox. 8–9 años
- Terapia de juego, dibujo, historias e intereses
- Neurodivergencia, regulación y vínculo
PNI y salud integrativa
Cuando quieres comprender cómo cuerpo, alimentación, sueño, digestivo, sistema nervioso y estilo de vida pueden estar participando.
- Fisiología y terreno
- Ritmos, sueño y alimentación
- Digestivo, microbiota y analíticas cuando aportan
- Sistema nervioso, hábitos y contexto
Un niño puede llegar por sueño, digestivo o selectividad y necesitar también trabajo de regulación o familia. O puede empezar por psicología y descubrir que el cuerpo está modulando mucho el proceso.
También me interesa una mirada amplia al desarrollo: ritmos, etapas vitales, entorno y naturaleza como parte del contexto en el que una persona crece y se regula.
La salud también se construye en lo pequeño de cada día.
Cómo duerme, cómo come, cómo juega, cuánto movimiento y exterior tiene, cómo se regula y qué ocurre en sus relaciones también forman parte de la historia.
Así trabajamos
No parto de un protocolo cerrado. El proceso se construye a partir de la historia, los síntomas, el contexto y lo que vayamos necesitando comprobar.
Consulta inicial y anamnesis
Una primera sesión amplia, habitualmente online, en la que revisamos el motivo de consulta y reconstruimos la historia completa.
No solo síntomas y diagnósticos previos: también embarazo y desarrollo cuando hablamos de infancia, sueño, alimentación, digestivo, medicación, estrés, neurodesarrollo, regulación, relaciones y contexto familiar.
El objetivo no es salir con una etiqueta, sino con una primera formulación clínica y prioridades claras.
Pruebas complementarias, solo si aportan
No todas las personas necesitan pruebas complementarias. Si la historia lo justifica, podemos revisar analíticas existentes o valorar si merece la pena ampliar información.
Según el caso, puede incluir analítica sanguínea, estudios digestivos o pruebas de microbiota/disbiosis. Cuando una prueba, diagnóstico o tratamiento corresponde a otro profesional sanitario, lo coordinamos o derivo.
Una prueba solo tiene sentido si puede cambiar una decisión clínica.
Plan personalizado e integrado
Con toda la información disponible, organizo las prioridades y te explico por qué propongo cada paso.
El plan puede incluir cambios de alimentación y hábitos, sueño y ritmos, suplementación cuando esté indicada, regulación del sistema nervioso, trabajo psicológico, pautas familiares o coordinación con otros profesionales.
Cuando el caso lo requiere, recibes las orientaciones principales también por escrito para poder volver a ellas con calma.
Seguimiento y acompañamiento
Nos volvemos a ver según la necesidad del proceso, habitualmente cada 4–8 semanas en la parte de salud integrativa y con mayor frecuencia cuando el trabajo es psicoterapéutico.
Revisamos evolución, tolerancia a los cambios, dificultades reales para sostenerlos y nuevos datos que puedan aparecer.
El plan no es estático: cambia contigo o con tu hijo.
Cuerpo, mente y contexto.
Mi forma de entender la salud parte de una idea sencilla: el cuerpo, la mente y el entorno se influyen continuamente.
Una alteración del sueño puede cambiar el margen de regulación. El estrés sostenido puede modificar digestión, apetito o percepción del dolor. Una neurodivergencia puede cambiar la forma en que un niño procesa el entorno, come, duerme o se relaciona. Y un síntoma físico persistente también puede cambiar cómo se siente y funciona una persona.
Integrar no significa atribuirlo todo a una única causa. Significa hacer mejores preguntas antes de intervenir.
“La mente y el cuerpo son una y la misma cosa, concebida bajo atributos diferentes.”
Lo que cuentan quienes han pasado por consulta.
Experiencias reales, anonimizadas para preservar la privacidad.
Una consulta online también puede ser profunda.
La primera consulta se hace online y nos da tiempo para revisar con calma la historia, los informes, los síntomas, los hábitos, el contexto familiar y todo aquello que pueda ser relevante.
Después ponemos orden: qué conviene explorar, qué podemos empezar a cambiar y qué no merece la pena tocar todavía.
Creo en una mirada integrativa, cercana y profundamente humana.
Soy psicóloga sanitaria y neuropsicóloga. Mi forma de trabajar integra psicología, neurodesarrollo, PNI, sistema nervioso y familia cuando el caso lo necesita.
No busco forzar cada caso dentro de una teoría. Busco entender qué está participando, qué pesa más ahora y por dónde tiene sentido empezar.
Cuando algo no termina de encajar, merece la pena mirar el conjunto.
La primera consulta es el punto de partida para comprender mejor qué está pasando y decidir cómo acompañarlo.
Primera consulta · 100 € · 75–90 minutos aprox. · Online
