Mi Método
No es una especialidad más. Es la mirada que ve al ser humano entero, con todos sus idiomas.
Cuando alguien llega a consulta, lo que me cuenta primero rara vez es lo más importante. Detrás del insomnio hay una historia. Detrás de la ansiedad, un sistema nervioso que aprendió a sobrevivir de una forma que ya no le sirve. Detrás de la dermatitis de ese niño, algo que la familia aún no ha podido decir en voz alta.
Llevo años trabajando con personas que han pasado por muchos sitios antes de llegar aquí. Y lo que me dicen casi siempre es lo mismo: nunca me habían mirado así. No como un diagnóstico. No como un conjunto de síntomas a resolver. Sino como alguien con una historia, un cuerpo, un linaje y un alma.
Tu biografía es tu biología. No puedes separar lo que has vivido de lo que tu cuerpo expresa.
Mi trabajo es ser ese hilo. El que une la analítica con la emoción, el síntoma con el patrón familiar, el cuerpo con el arquetipo que lo habita. No porque mezcle cosas al azar, sino porque llevo años formándome en sistemas que, cuando se leen juntos, dicen algo que ninguno puede decir solo.
Los cuatro idiomas del proceso
Cada sistema aporta una capa de lectura distinta. Juntos, crean una imagen que no se puede ver de otra manera.
Psicología Profunda
La columna vertebral de todo el trabajo. El apego, el trauma de desarrollo, las defensas, la herida de la infancia. Winnicott, que nos enseñó que el self se construye en el vínculo. Jung, que nos enseñó que la psique tiene una inteligencia propia que apunta siempre hacia la individuación. Sin esta base, el resto son herramientas sin raíz.
Psiconeuroinmunología
La ciencia que explica por qué lo emocional se convierte en físico. El eje HPA, la microbiota, la epigenética del trauma, la biología del apego. No como añadido teórico al trabajo terapéutico, sino como el lenguaje que explica lo que el cuerpo ya está diciendo. La analítica como herramienta de escucha, no de control.
Medicina China y Tao
Miles de años de observación del ser humano en relación con la naturaleza. Los cinco elementos como mapa de los patrones emocionales y físicos. El Tao como filosofía que sostiene el encuadre terapéutico: no se puede forzar la primavera en invierno. El proceso tiene su propio ritmo y nuestra tarea es acompañarlo, no acelerarlo.
Astrología Psicológica
No como predicción, sino como mapa del alma. La carta natal leída desde la psicología humanista y junguiana: el arquetipo que te habita, la herida que viniste a integrar, los ciclos vitales que estás atravesando. Una herramienta que no etiqueta ni limita, sino que amplía la comprensión de quién eres y qué estás aquí a aprender.
La astrología que me formó
No me interesa la astrología de predicciones ni de signos solares en Instagram. Me interesa la que nació de la confluencia entre Jung y el símbolo, la que entiende la carta natal como un mapa del proceso de individuación. Hay voces específicas que han formado mi mirada y que vale la pena nombrar:
Carl Jung
Sin Jung no hay astrología psicológica real. Los planetas como arquetipos del inconsciente colectivo. El proceso de individuación como eje de toda la vida psíquica y de toda carta natal.
Dane Rudhyar
Fue quien giró la astrología del determinismo hacia la libertad. La carta natal como potencial, no como condena. El ser humano como protagonista activo de su propio proceso de crecimiento.
Liz Greene
El puente más sólido que conozco entre psicología profunda y astrología. Su trabajo ha marcado profundamente mi forma de leer una carta desde el alma, no desde el destino.
Howard Sasportas
Su lectura de las casas astrológicas como territorios donde el alma despliega sus aprendizajes vitales cambió completamente mi forma de entender la carta como mapa de vida.
Eduardo Carutti
Carutti aportó algo que encaja de forma natural con mi trabajo en terapia sistémica y trauma: la idea de que la carta natal no es algo que te ocurre en solitario, sino una estructura de energía que se despliega en tus vínculos y en tu entorno. Su mirada transpersonal y vincular convierte la astrología en una herramienta de comprensión del campo relacional, no solo del individuo. Una visión que se conecta directamente con el trabajo transgeneracional y con la forma en que leemos los patrones que se repiten en el linaje.
El viaje de las estaciones
Tres meses, siete sesiones, un ciclo completo. El proceso sigue el ritmo de las estaciones porque la transformación real tiene su propio tiempo y no se puede forzar.
Invierno · Sesiones 0 y 1
La Semilla
Antes de cualquier otra cosa, creamos suelo. La evaluación integral del patrón, la historia, el cuerpo y la carta natal. Y la regulación del sistema nervioso, porque un sistema en modo alarma no puede abrirse al trabajo profundo. El invierno no es inactividad. Es preparación.
Primavera · Sesiones 2 y 3
El Brote
El cuerpo empieza a hablar. Aparecen los patrones de apego, las defensas, la conexión entre lo que sientes y lo que vives en el cuerpo. A veces hay incomodidad. El brote que rompe la tierra no siempre es suave, y eso también forma parte del proceso.
Verano · Sesiones 4 y 5
La Flor
Con raíz y con movimiento, el sistema puede abrirse al trabajo más profundo: la herida de desarrollo, las memorias del cuerpo, el linaje. Solo se llega aquí cuando hay suficiente seguridad. Un fuego sin raíz quema. Por eso el orden importa.
Otoño · Sesión 6
El Soltar
Las creencias que construiste para sobrevivir empiezan a revelarse como lo que son: estrategias brillantes de una versión más joven de ti. Soltar la identidad construida desde la herida no es perder quién eres. Es descubrir quién siempre fuiste debajo de la armadura.
Agua Nueva · Sesión 7
El Fruto
El ciclo completo. No es el final, es el momento en que aprendes a caminar sola sabiendo que el suelo está bajo tus pies. Un botiquín personalizado de plantas, aceites y recursos, y un mapa claro de por dónde seguir.
¿Quieres saber más?
Si sientes que esto resuena, el siguiente paso es mirar juntas cómo podemos trabajar. Puedes ver los servicios disponibles o escribirme directamente si tienes alguna pregunta.